Tocados y diademas para novias

La corona es un tocado circular, con forma de anillo, que se coloca sobre el casco de la cabeza. Puede estar hecha con distintos materiales, como plata, oro, metales o simplemente hecha de flores, por lo general as coronas se las ornamentan con piedras, brillantes

El uso de las coronas de novias forma parte de una de las tradiciones con más historia. Los antiguos griegos no concebían un casamiento sin que la novia llevase una corona de flores o de hojas. Su forma circular, sin quiebres, la convirtió en un símbolo de la inocencia de la novia. La mujer griega tenía que elegir entre las coronas hechas con violetas, símbolo de la pureza y la confianza, o con rosas, mirto y granos, entre otras opciones. Los griegos creían mucho en el poder de las rosas. Asociaban las rojas con el amor y el deseo; y las blancas con el encanto y la inocencia.

Los romanos continuaron con la tradición de la corona. Inspirados por Venus, la diosa del amor, los novios romanos caminaban hacia el altar por debajo de una corona de flores que llamaban corona nuptialis.

Hoy en día, las novias de estilo romántico, informal o hippie prefieren las coronas de flores, de hojas o de cintas. Quienes se inclinan por un toque más principesco y elegante, prefieren las de piedras.

Corona terminada en V Se diferencia de la corona simple por su terminación en forma de v, apuntando hacia la frente. Generalmente estas coronas se combinan con vestidos de un estilo antiguo y van decoradas con piedras.

Diademas:
Hoy en día se le llama tiara a la diadema, pero en realidad la tiara es una insignia de autoridad y símbolo del papado . El término adecuado es diadema, que se describe como un adorno del tocado con forma de media corona, abierta en la parte de atrás. La tiara fue en la antigüedad un gorro alto de tela o de cuero que usaban los persas. Más tarde pasó a significar el tocado usado por el Santo Padre, con tres coronas que indican su triple autoridad, como papa, obispo y rey. De todas formas, en el lenguaje popular, al tocado con forma de media corona se lo conoce más con el nombre de tiara.

Las tiaras tuvieron su origen en las coronas de laurel usadas por los antiguos griegos y romanos. Con el tiempo se empezaron a hacer con piedras preciosas, pero la clásica tiara de diamantes no apareció en escena hasta principios del siglo XVIII, cuando los diamantes fueron descubiertos en Sudáfrica.

Varias reinas, monarcas y princesas del siglo XIX usaban grandes diademas, porque tenían que ser vistas por el pueblo desde grandes distancias y porque combinaban con sus suntuosos vestidos y mantos. Hoy en día, hay que tener cuidado antes de elegir una diadema demasiado grande, ya que la misma puede romper el equilibrio del atuendo de la novia.

Las épocas han cambiado, las coronas y las diademas hechas con piedras verdaderas sólo se ven en los museos o en casamientos de la realeza, como el de la princesa Letizia Ortiz, por ejemplo, quien en su casamiento con el príncipe Felipe, usó la misma diadema que llevó la reina Sofía de Grecia, madre del príncipe, en su casamientc con el rey de España, Juán Carlos. Pero hay algo que no se modificará nunca y que explica la vigencia de las coronas y de las diademas y es que, el día que se casa, a toda mujer le gusta sentirse una reina.

Share
You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply

Created by: Muchobodas